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La higiene, tanto interna como externa, es necesaria para toda mujer, pero… ¿sabes cómo realizarla sin alterar el equilibrio de la flora
bacteriana en el tracto vaginal?
Técnicas correctas de limpieza:
Durante el baño, separa con los dedos los labios mayores de la vulva para que el jabón (o producto especializado) y el agua penetre en sus pliegues, posteriormente, asea los genitales
externos.
Si optas por un producto, compra un shampoo hipoalergénico de pH ácido, que contenga ácido láctico y lactoserum.
Ayudará a hidratar y mantener el equilibrio de la zona íntima.
Recomendaciones:
- Evita la humedad en tu ropa interior.
- No abuses de las duchas vaginales.
- Al limpiar la zona íntima, hazlo de adelante hacia atrás.
- No uses esponjas o guantes en esta parte del cuerpo, ya que pueden ser elementos con una elevada carga microbiana.
- Durante la menstruación, cambia la toalla sanitaria frecuentemente.
Para una vagina sana
- Vigila el color del flujo vaginal. Debe ser transparente y su presencia es necesaria para la auto-depuración, humectación y lubricación de la zona.
- No depiles la zona del bikini en extremo, porque altera el medio ambiente natural de los genitales.
- Limita el uso de tampones, ya que retarda la salida de flujo, que es un desecho, y resulta una fuente de cultivo para las bacterias.
- Prefiere la ropa interior de algodón, que absorbe la humedad del cuerpo, y procura no usar tanga todos los días, para evitar roces molestos.
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