| Cuidado con el estrés. |
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Pero, ¿qué provoca esto? Cualquier suceso que genere una respuesta emocional, puede causar estrés. Esto incluye tanto situaciones positivas
(el nacimiento de un hijo, matrimonio) como negativas (pérdida del empleo, muerte de un familiar). El estrés también surge por irritaciones menores, como esperar demasiado en
una cola o en el tráfico. Situaciones que provocan estrés en una persona pueden ser insignificantes para otra.
Como síntomas psicológicos se pueden presentar los siguientes:
Estos síntomas y otros pueden incrementarse hasta el punto de convertirse en un bloqueo para la realización de las actividades normales, llegando incluso a afectar gravemente el desempeño laboral y social del sujeto. Si los síntomas de estrés persisten durante varias semanas, es posible que necesites una evaluación médica y psicoterapia de apoyo para aprender nuevas técnicas que te permitan dominar la situación. Si después de un examen, el doctor comprueba que los síntomas no responden a una causa física, seguro te recomendará algún tipo de psicoterapia, recetarte tranquilizantes, antidepresivos o betabloqueadores como medida a corto plazo. Sin embargo, en general el uso de medicamentos no se recomienda como solución a largo plazo.
Bien sabido es que ante casos que provocan estrés como el exceso de trabajo, perder el empleo o un divorcio no hay nada mejor que hablarlo con nuestros seres queridos y
amigos, ya que su comprensión y el simple hecho de escucharnos ayuda a bajar los niveles de tensión y agobio, y si a ello le sumamos hacer ejercicio (caminar) o hacer yoga y
meditación, el resultado no se hará esperar. Leia mais em: |
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En la última semana, ¿cuántas veces te ha pasado estar
“relajada” haciendo tus deberes o descansando cuando sin saber porqué empiezas a notar cómo te sube la adrenalina siendo la consecuencia que tu corazón lata
más rápido y tu presión arterial suba? Si han sido más de tres veces, cuidado, el estrés toca a tu puerta y puede dañar tu organismo.
¿Cómo? Así, generando acidez estomacal que a la larga traerá úlceras. O dañando tus arteria y propiciar una angina o un paro cardiaco. Asimismo, el
estrés puede provocarte una pérdida o un aumento del apetito con la consecuente variación de peso.